5.17.2019

Armando Ginocchio, el primer old boy de selección.


En PioneroDelFutbol.com seguimos empeñados en rescatar del olvido a viejos campeones leprosos. La historia de Lionel “Nelo” Newell -segundo hijo varón de Isaac- nos llevó hasta Wells, Inglaterra (link). Luego, buscando la identidad de Leslie “C. K.” Hollamby llegamos hasta Isle of Wigth (link). El periplo en esta ocasión resulta mucho más cercano en el espacio, pero no así en el tiempo.
Se trata ahora de reconstruir la historia de Armando Guillermo Ginocchio, campeón con Newell’s en la Copa Pinasco de 1906 y en la Copa Vila de 1907, 1909 y 1910. Pero sobre todo, se trata de reivindicar su pertenencia leprosa: la historiografía tradicional de la ciudad, fijó como punto de partida para la trayectoria futbolística de Ginocchio su participación en los equipos de Rosario Central en 1903 y 1905 (Copa Competencia). Por su parte, los investigadores porteños lo dan como jugador de Estudiantes de Bs. As. al momento de debutar en el Seleccionado Nacional. Veamos…

4.07.2019

Un campeón leproso recupera su identidad.


El año 1911 resulta emblemático para Newell’s Old Boys. En julio inaugura su estadio del Parque Independencia y en septiembre alcanza su primer título oficial en AFA, la Copa de Honor. Ambos sucesos tienen como coprotagonista al Club Atlético Porteño, entidad que por aquellos años se encontraba entre la elite capitalina[1].
El partido amistoso inaugural del hoy “Estadio Marcelo Bielsa” dejó una estrepitosa caída rojinegra. Newell’s -sin Pinoto Viale, una de sus estrellas- perdió por 5 a 0. Pero la derrota no logró opacar el orgullo de los socios e hinchas que vieron erigida la soberbia tribuna de madera techada, la más imponente de la ciudad. El revés deportivo será vengado con creces cuando Newell’s enfrente oficialmente a Porteño, por la final de la Copa de Honor, en la vieja cancha que River Plate poseía en la dársena sur. Allí el rojinegro se impuso por 3 a 2, con dos goles de Manuel Paulino González y uno de un enigmático “C. K. Hollamby”. Este eventual delantero que también había sido de la partida en aquel cotejo inaugural del estadio, definió la vibrante final en el minuto 90, con un agónico  cabezazo, tras un certero centro del intratable Lito González…