12.26.2013

Newell's Old Boys de...

Crónica de los distintos C.A.N.O.B diseminados por Argentina y el mundo.
Por: Gonzalo Varlet.

Newell's Old Boys de Chambo, Ecuador.
Cuando Isaac Newell en 1884 comenzó con la enseñanza del fútbol en su colegio, tal vez no tenía previsto que posteriormente iba a tener émulos que desparramarían su apellido por toda la Argentina.
Bastó con que la Lepra contagie y enamore a esta ciudad a principios del Siglo XX, para que apareciesen aquellos que para mitigar el desarraigo, o por admiración, o simplemente por amor, decidieron fundar distintos Newell’s en diversos lugares de nuestra patria.
Y no estamos hablando de filiales, ni de equipos de torneos internos, sino de clubes, con sedes sociales, y en muchos casos con otros deportes federados además del fútbol. Tampoco han sido fundados en una época precisa como producto de alguna gran campaña en particular, sino que han nacido a lo largo de las décadas.


Algunos no sorprenden tanto, ya que son de localidades cercanas y ya hemos oído hablar de ellos, como la Agrupación Defensores de Newell’s de Villa Gobernador Gálvez, entidad dedicada al fútbol infantil. Otro caso figura cruzando el Paraná: es el Newell’s de Victoria, Entre Ríos. Nacido en 1932 (en pleno esplendor leproso de comienzos del profesionalismo), participa de la Liga Victoriense de Fútbol.
A 70 km. de Rosario nos encontramos con el C.A. Newell’s Old Boys de Cañada de Gómez, que con sus 95 años de vida es un club modelo en la región. Campeón varias veces de la Liga Cañadense, cuenta también con una destacada actuación en varios deportes.
Ya alejándonos bastante del Parque Independencia, en la capital de nuestra provincia, y en el humilde y popular barrio Roma, aparece un Newell’s Old Boys de 75 años, pero con un diseño de camiseta no tradicional, ya que su casaca es roja con una “V” negra. En 2009 dos hechos engrandecen su historia: Inaugura el natatorio y su equipo de fútbol conquista por primera vez el campeonato de la poderosa Liga Santafesina.
Más lejos, a 500 km., en el departamento General Obligado (al límite con Chaco), en una localidad de menos de 1.000 habitantes se erige, como orgullo del pueblo, el Newell’s Old Boys de El Arazá, participante de la Liga Sureña de Fútbol.
En la mediterránea provincia de Córdoba, y a 55 km. de la Capital, se encuentra la localidad de Laguna Larga. Y en ella, desde 1954, existe el Club Atlético y Biblioteca Newell’s Old Boys, institución deportiva y cultural, cuyo principal deporte es el fútbol. Actúa en la Liga Independiente y conquistó ocho veces dicho torneo. También consta de un equipo de fútbol femenino.
El Club Atlético Social Pinto, de la provincia de Santiago del Estero, no integra esta lista, ya que no es un homónimo de nuestro Newell’s, pero sin embargo tiene una historia que merece ser contada. Esta institución, la única de la ciudad de Pinto, fue fundada en 1914. Pero en 1918, el joven pinteño Luis Laplace, estudiante del Colegio Anglo Argentino de Rosario (Colegio Newell), quiso llevar los colores rojo y negro para el club de su ciudad natal; y gracias a su gestión pudo conseguir una donación de dos juegos de camisetas de parte de la comisión directiva de Newell’s, presidida en aquel entonces por Humberto Semino. De esta manera, el Club Social Pinto es una institución hermana que nos homenajea con sus colores.
Un caso realmente singular lo encontramos en el noroeste argentino. En la provincia de La Rioja, y más precisamente en el Departamento Chilecito, conviven dos Newell’s Old Boys. Uno está en la ciudad de Chilecito (2da. de la provincia). Es un club muy importante que cuenta con varios deportes, y que ha participado con frecuencia en Torneos Argentino C. El otro pertenece a la pequeña localidad de Sañogasta (2.000 habitantes) y es el último campeón de la Liga Sañogasteña. Es común ver entonces a estos equipos enfrentarse en alguna fecha de la Liga Departamental Chileciteña, y constituir así un auténtico clásico leproso.
La Lepra también contagió fuerte al norte argentino. En Salta, en la ciudad de Tartagal, otro Newell’s juega en la Liga Departamental de Fútbol Gral. San Martín. Es uno de los más antiguos, con 85 años, y en 2010 llegó a disputar el Torneo del Interior (Argentino C).
Poco se sabe de este club hermano ubicado en la Capital Federal. Fundado en 1932, el Club Social y Deportivo Newell’s Old Boys de Parque Chas (barrio vecino a La Paternal), nació como una entidad de fútbol que participaba en competencias barriales. Hoy su labor es más social. En su sede hay una biblioteca, funciona un centro de jubilados y se practican artes marciales.
Muy lejos del Coloso Marcelo Bielsa, a 2.800 kilómetros, en una ciudad turística por excelencia, supo revivir el Club Social, Deportivo y Cultural Newell’s Old Boys de El Calafate. Había nacido en 1989, pero luego, por diversos problemas, cerró sus puertas. El año pasado se refundó y ya cuenta con varias categorías en la Liga Municipal de Futsal Infantil. En fútbol de 11 participa en una Liga Senior.
Bien sabemos que nuestro sentimiento no conoce de límites, por eso tuvo que extenderse hasta el fin del mundo, ya que en Ushuaia nos topamos con el simpático Newell’sito, club que participa en la Liga de Futsal Ushuaiense en categorías infantiles y juveniles, tanto en hombres como en mujeres.
La epidemia leprosa no se pudo contener en nuestro país. Como bien vimos, lo abarcó de norte a sur, y de este a oeste. Por eso tuvo que atravesar las fronteras…
Un caso que tuvo trascendencia mediática fue la constitución del Newell’s Old Boys de Porto Alegre, Brasil. Fue fundado por un grupo de amigos hinchas del San Pablo, que habían venido a Rosario a ver la final de la Libertadores de 1992. Según sus propios relatos, quedaron tan impactados y enamorados con aquel equipo y con su hinchada, que decidieron homenajearlos con este club que participa en competiciones amateurs.
Ahora nos toca repasar 3 casos realmente insólitos. De esos que nos siguen sorprendiendo y asombrando. Como para que nunca nos terminemos de dar cuenta de lo inconmensurable que es Newell’s…
Uno es el Newell’s Old Boys de La Paz, Bolivia, que fue fundado en 1972, y hace algunos meses pudo ascender a la 1° División de la Asociación de Fútbol de La Paz (antesala del Nacional B Boliviano).
Los otros son el Newell’s Old Boys de San Vicente, Perú, que actúa en la 2° División de Liga de Fútbol de San Vicente de Cañete; y el Newell’s de Chambo, Ecuador, que participa en la 2° División de la provincia de Chimborazo. Nació hace 23 años y ya dejó el amateurismo. Tiene una particularidad. Pese a tener el mismo nombre y el mismo diseño del escudo, sus colores son otros: verde con vivos negros.
Para finalizar, esta pasión tuvo que cruzar el mar y hacerse club en el viejo continente. Son paradigmáticas las historias de estos dos clubes noveles: el Newell’s de Vilanova y el Newell’s de Fuengirola. Los leprosos residentes en aquellos lugares primero formaron las filiales, y luego como no alcanzaba, decidieron que debían ser un club. Justo un 23 de mayo de 2010 (día en que Newell’s se convertía en el único representante de la ciudad en la 1° División argentina), en Vilanova, a 40 km. de Barcelona, nacía el F.C.  Newell’s Old Boys de Vilanova, que participa en la cuarta categoría de la Federación Catalana de Fútbol. El otro Newell’s de España es el Club Deportivo Newell’s Old Boys de Fuengirola, ciudad de 75.000 habitantes perteneciente a la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía. Primero los leprosos que se fueron a dicha provincia, fundaron la “Filial Málaga”. Pero su plan fue mucho más ambicioso. Un 3 de noviembre -qué mejor fecha- de 2009 dieron vida al nuevo club. Ya participa en la Primera División Provincial, que es la antesala del fútbol profesional español. Es de resaltar que hace poco ha encarado un ejemplar proyecto para sus divisiones inferiores.
Posiblemente esta lista de homónimos no esté completa, pero sirve para reflejar hasta dónde pudo llegar el legado de Isaac y de Claudio.

Son todas instituciones hermanadas en los colores, en el amor y en el sentimiento. Son ramificaciones de esta pasión inexplicable e incontenible.