Resulta ampliamente aceptado que Newell’s Old Boys, junto con River Plate, Argentinos Juniors y Estudiantes de la Plata, constituyen las denominadas “escuelas futbolísticas” históricas del fútbol argentino(1).
Sin embargo, al profundizar en el concepto de “escuela futbolística”, es necesario advertir que no nos referimos de manera exclusiva a un sistema táctico. Ni siquiera a un “estilo” de juego. A pesar de que las tácticas y los estilos definen ciertas características de cada escuela, con el paso del tiempo estos elementos se van transformando como resultado de las dinámicas propias del fútbol (en el fútbol como en la vida, las identidades son una construcción histórica, no una esencia anquilosada). Ahora bien, en el caso de Newell’s la “escuela” implica un sentido de pertenencia, un conjunto de valores inherentes a una identidad que incluye lo futbolístico pero va mucho más allá.
Haciendo un poco de historia, veremos que la escuela leprosa se formó incluso antes del nacimiento del club. El Colegio Comercial Anglo-Argentino fue el escenario donde en 1884 surgió el fútbol en Rosario, de la mano de Isaac Newell con la primera pelota y el primer reglamento oficial. En ese marco, tanto Isaac como su hijo Claudio Lorenzo fueron responsables de la formación de figuras emblemáticas como José “Pinoto” Viale, Víctor Heitz, los hermanos Manuel, Faustino y Caracciolo González, Hugo “Palito” Mallet o Armando Ginocchio entre otros.
Ya en 1903, Claudio Newell -junto a aquellos pioneros- impulsará la fundación del Club Atlético Newell’s Old Boys. El primogénito de Isaac será integrante de los primeros equipos y campeón de Liga Rosarina en 1905, 1906, 1907. Ya retirado del fútbol -siendo presidente honorario del club y director del Colegio Anglo Argentino- contratará en 1917 al “Alemán” Adolfo Celli. Gambeteando las restricciones del amateurismo marrón, Claudio le da “empleo” en el Colegio para garantizar su participación en la Primera de Newell’s, iniciando en el club una nueva etapa futbolística.
Con Adolfo Celli, Newell’s será campeón rosarino en 1918, 1921 y 1922. En 1921 obtiene la Copa Ibarguren (AFA). Con la Selección Argentina “El Alemán” será campeón de la Copa América 1921 (la primera obtenida por nuestro país). En 1924 Celli es gravemente lesionado en un partido ante Uruguay y se retira del fútbol. A partir de ahí pasa a alternar en el puesto de DT, coordinando a su vez el Fútbol Juvenil en Newell’s hasta su muerte, en 1968. En ese extenso periodo el Rojinegro obtuvo los títulos locales profesionales de 1933, 1934 y 1935; la Copa de Oro Rioplatense 1943, la Copa Escobar de 1949, la legendaria Gira Europea y el ascenso a Primera División de 1961 (luego anulado por los escritorios de AFA). Con su ojo clínico reclutó talentos como José Fabrini, Gabino Ballesteros, René Pontoni, Ángel Perucca, Juan Carlos Colmán, Mario Morosano, Juan Carlos Sobrero, José Canteli, Julio Musimessi, Francisco “Pancho” Lombardo, Raúl “La Bruja” Belén, Federico Sacchi, José “El Piojo” Yudica y Jorge Griffa, entre tantos otros.
El Alemán convocó a Jorge Bernardo Griffa en 1957, cuando estaba a punto de firmar con el clásico rival. “Pibe, vos tenés que venir a jugar a un club como Newell’s”, le dijo. Luego de triunfar en el Atlético de Madrid, regresó a la Lepra en 1972 para dedicarse al trabajo en Divisiones Juveniles (tras un fugaz paso como DT de la Primera). Como fruto de ese proceso, Newell’s obtendrá los campeonatos de 1974, 1988, 1990, 1991 y 1992 y llegará a disputar dos finales de Copa Libertadores (1988 y 1992). La influencia de Griffa llegará incluso a detectarse en los títulos de 2004 y 2013. Bajo su proyecto se formaron jugadores como Jorge Valdano, Américo Gallego, Roque Alfaro, Ricardo Giusti, Víctor Ramos, Ariel Cozzoni, Roberto Sensini, Gerardo “Tata” Martino, Norberto Scoponi, Juan Manuel Llop, Gustavo Dezotti, Juan José Rossi, Abel Balbo, Gabriel Batistuta, Darío Franco, Alfredo Berti, Eduardo Berizzo, Julio Zamora, Julio Saldaña, Fernando Gamboa, Iván Gabrich, Germán Ré, Mauricio Pochettino, Walter Samuel, Lionel Scaloni, Damián Manso, Gabriel Heinze, Maximiliano Rodríguez, Diego Mateo y Marcelo “El loco” Bielsa, entre tantos otros.
A principio de los años 80, se suma a la estructura de trabajo de Jorge Griffa, un joven Marcelo Alberto Bielsa. A partir de ahí el proyecto de juveniles de Newell’s se verá potenciado, ya que el propio Bielsa participará de la captación y formación de muchos de los futbolistas antes mencionados. El “Loco”, como técnico de Primera División, obtendrá con Newell’s los campeonatos de 1990, 1991, 1992 y será finalista de la Copa Libertadores en 1992.
A pesar de los baches y discontinuidades lógicas de una trayectoria deportiva e institucional que lleva más de cien años, Newell’s asume permanentemente el desafío de renovar su escuela.
