3.21.2014

A 75 años de una gesta fundacional. Carlos Colombres y el ingreso de Newell’s en AFA.

Una postal de aquel año 1939
75 años han pasado desde aquel 19 de marzo de 1939, en el que aquellas once garras de leones se asomaron por el viejo túnel del estadio, dispuestos a disputar el primer partido oficial de Newell’s por torneos regulares de AFA[1]. El rival de turno fue San Lorenzo de Almagro y Newell’s formó con Heredia; Gilli y Soneyro; Sisniega, Perucca y Reynoso; Belén, Fabrini, Gómez, Franco y Sánchez. El rojinegro -en rigor, vestido aquella tarde con camiseta alternativa celeste- superó a los azulgranas por 2 a 1 (Eduardo Gómez y Alberto Belén), abriéndose paso hacia un meritorio cuarto puesto, detrás de Independiente, River y Huracán. La experiencia fue auspiciosa y Newell’s revalidó su jerarquía a nivel nacional. En sus partidos debut con los grandes de Buenos Aires venció a Boca (2 a 1), a Racing (2 a 0), a Huracán (2 a 1) y empató con River (2 a 2). Sólo perdió con el campeón Independiente (2 a 0), mientras que los clásicos finalizaron empatados (ambos 1 a 1).

Carlos Gervasio Colombres
Pero estos datos quedarían meramente en lo anecdótico, si no comprendemos la importancia histórica de aquel paso vital. El fútbol rosarino, en crisis terminal, no ofrecía el escenario adecuado para que Newell’s exhibiera todo su potencial, al tiempo que el déficit económico se acrecentaba. Se hacía imprescindible tomar alguna decisión de trascendencia. El joven presidente leproso Carlos Gervasio Colombres, diagramó entonces un proyecto audaz: el ingreso de Newell’s Old Boys a los torneos regulares de AFA. Colombres impulsó personalmente la idea en Buenos Aires, donde años antes se habían rechazado proyectos similares. El acceso a AFA no resultaría una empresa sencilla. Pero esta vez el presidente rojinegro -secundado por Lito González y Francisco Campá- convenció a las principales entidades porteñas contando con un aliado de jerarquía: José Munin, vicepresidente de Racing.
Con el proyecto ya encaminado en Buenos Aires, se abría un frente de conflicto en el ámbito de la Asociación Rosarina. El inminente ingreso de Newell’s a AFA implicaba un enorme perjuicio para el resto de los clubes de la ciudad, que ya no aprovecharían los porcentaje de recaudaciones aportados por la masa leprosa. Carlos Colombres decide entonces realizar una jugada estratégica: incluir a Rosario Central en el proyecto, con lo cual lograba debilitar la resistencia de la Asociación Rosarina. Finalmente, el resto de los clubes locales aceptarán las condiciones y la presencia de los rosarinos en el Campeonato de Primera División de AFA no encontrará mayores obstáculos. El club más grande del interior supo abrir de ese modo una puerta hacia el futuro.
Al buen desempeño deportivo se sumó un importante beneficio económico, producto de la presencia masiva del público leproso en los partidos oficiales. Cabe aclarar, que tanto Newell’s como Central debían cumplir con una cláusula económica: garantizarle a los clubes porteños un mínimo de recaudaciones jugando de local. Como es de suponer, el rojinegro superó holgadamente la exigencia, recaudando sensiblemente más que su clásico rival en aquella temporada inaugural[2]
Carlos Colombres falleció el 9 de septiembre de 1939. Contaba apenas con 39 años. Antes de acceder a la presidencia de Newell’s llegó a ser Diputado Nacional. Desde su banca impulsó innumerables proyectos de características sociales. En su corta vida dejó un ejemplo imborrable para las generaciones futuras, legado que se plasmó en el bronce del busto que en su honor se emplazó en el estadio.



[1] Para ese entonces Newell’s ya había participado de otros torneos oficiales (no regulares) de AFA, siendo campeón de la Copa de Honor en 1911 y de la Copa Ibarguren en 1921.
[2] Jugando en condición de local, las recaudaciones de 1939 fueron de $197.335,50 por parte de Newell’s y de $132.236,40 por parte de Central.