7.19.2014

María Luisa Castelli, una gloria del deporte rojinegro.

Durante los años 50 el fútbol profesional leproso ingresó en una meseta, que sin embargo no impidió el desarrollo de una intensa vida social y deportiva amateur. María Luisa Castelli, “La Saeta Rosarina”, fue sin dudas la figura más descollante del atletismo local y una de las grandes glorias del deporte rojinegro.
Si bien se inicia a los 13 años como nadadora bajo las órdenes de Alberto Demiddi, pronto se entusiasma con los ejercicios atléticos dirigidos por Alberto García Pérez. Tras realizarle unas pruebas junto al arco que da al Palomar, el entrenador se convence de que está frente a una fuera de serie. Luego de sortear distintas competiciones a nivel local, “La Flaca” es seleccionada para representar al país en los II Juegos Deportivos Panamericanos de México 1955. Para lograr aquel mérito tuvo que enfrentar a las candidatas de la Capital Federal, que a pesar del favoritismo no pudieron opacarla. Con apenas 18 años, en aquellos Panamericanos obtiene la medalla de bronce en los 100 metros llanos -la prueba atlética más relevante- marcando 12 segundos. Esto la convierte en récord nacional durante 16 años. Desde el podio observa la bandera albiceleste y aún hoy -con la voz quebrada por la emoción- relata que “debajo de la camiseta de Argentina, tenía la de Newell’s…”


Pero a los 20 años, un desgarro la aleja de las pistas. A partir de allí, se mantiene vinculada a la disciplina como jueza en distintas competencias y participando de la A.R.D.A. (Asociación Rosarina de Atletismo). Aquella marca alcanzada en México resiste aún como récord rosarino, sin que “La Flaca” haya podido darse el gusto de verlo superado…


Reviví la entrevista completa realizada en El Grito Sagrado: (Hacer Click)