8.14.2014

Un Tata de Selección.

El capítulo de Gerardo Martino en la Selección Nacional es breve, resultando uno de los puntos llamativos cada vez que se traza una retrospectiva sobre su figura. ¿Por qué un jugador talentoso como el Tata no llegó a afianzarse en la Selección Mayor?
La carrera futbolística de Gerardo Martino coincidió con una etapa de transición en la Selección Nacional. En el Mundial de 1978, el único jugador convocado desde el extranjero fue Mario Alberto Kempes (Valencia CF); pero ya en 1994, de los 22 convocados la mitad militaban en ligas foráneas. Es importante tener en cuenta que salvo un breve paso por Tenerife (España), y un último tramo en Chile y Ecuador, la carrera del Tata se desarrolló mayormente en Argentina. A su vez, los cambios de paradigmas tácticos, atentaron contra sus posibilidades. Tras la derrota argentina en España 82, el estilo “lírico” de César Luis Menotti fue reemplazado por la disciplinada estrategia de Carlos Salvador Bilardo. Al mismo tiempo, es justo reconocer que el fútbol argentino contaba con extraordinarios mediocampistas, empezando por el mismísimo Diego Armando Maradona. La suerte esquiva del Tata en la Selección fue una situación que compartió con otros extraordinarios jugadores emblema, como Ricardo Bochini (Independiente) y Norberto Alonso (River Plate).

Martino debutó con la Selección Sub-20 en febrero de 1981, disputando el X Campeonato Sudamericano Juvenil de Ecuador. Argentina superó en aquel partido a Chile por 3-0, y finalmente clasificó en tercer lugar al Mundial de Australia de ese mismo año. El Tata fue convocado junto a su compañero leproso, el defensor Sergio Giovanoli, pero Argentina quedó eliminada en fase de grupos.
En la Selección Mayor, Martino jugó algunos partidos previos al Mundial de México 86, pero el esquema conservador de Bilardo le restaba posibilidades de ser convocado en la lista final. En 1991, con la llegada de Alfio Basile renacieron las esperanzas. El inicio de aquella nueva etapa se dio justamente en Rosario, el 19 de febrero, cuando Argentina enfrentó a Hungría en Arroyito. Martino era capitán y referente de aquel Newell’s que venía de consagrarse de la mano del Loco Bielsa en el Apertura 90. Aquella noche, la Selección alistó como titulares a sus compañeros Fernando Gamboa y Darío Franco (que convirtió esa noche el primer gol de la etapa Basile) y a otro ex Newell’s, Fabián Basualdo. En el banco de suplentes esperaban su turno Ariel Boldrini y el propio Martino, quienes ingresaron en el segundo tiempo. Sin embargo, el Mundial de Estados Unidos 94 tampoco lo encontró entre los convocados. El tramo final de la carrera del Tata como jugador coincidió con un periodo deslucido de Newell’s, que -aún con la motivadora presencia de Diego Maradona- transitaba errático en los últimos lugares de la tabla…

La exitosa carrera de Gerardo Martino como entrenador -con 12 títulos obtenidos en Paraguay, Argentina y España- le dio la posibilidad de buscar su revancha, del otro lado de la línea de cal.